Parece que el misterioso mundo de las finanzas ha comenzado a generar interés
en la Argentina. Después de varios años de crecimiento económico
con inflación, los ciudadanos comunes quieren conocer opciones, más
allá del tradicional plazo fijo, que les permitan proteger el valor
de sus ahorros
27-02-2008 - Diario El Cronista
El fuerte crecimiento de la economía local y el boom de los precios
de los granos logró que muchos argentinos estén en condiciones
de volver a ahorrar. Al mismo tiempo, la desafortunada mezcla que forman la
inflación y las bajas tasas de interés en los bancos obró otro
milagro: llevó al ciudadano común aquel que nada sabe del
intrincado mundo de las finanzas a preguntarse cuáles son las opciones
para invertir más allá del plazo fijo.
Por eso es que en los últimos dos años ha comenzado a surgir
en la Argentina una incipiente oferta de cursos, capacitaciones, libros y revistas
que enseñan a administrar los ahorros y que están creciendo muy
rápidamente. Hay cada vez más demanda de capacitación
financiera entre los ciudadanos sin ninguna formación de este tipo. Y
pensamos que el interés seguirá creciendo de forma exponencial
este año, indicó Federico Tessore, director de la revista
Inversor Global, una publicación especializada en finanzas personales.
Tessore comentó que la revista comenzó a organizar cursos de mercados
de capitales en el año 2006. En 2007 empezamos a ver cómo
crecía el interés de la gente y decidimos dar un salto: creamos
tres especializaciones, una en Finanzas Personales, otra en Inversiones Financieras
y una tercera en Inversiones Inmobiliarias, aseguró. Cada una de
estas especializaciones está compuesta por ocho cursos cortos, de entre
dos y tres meses de duración, y con un costo cercano a los $ 400. Quien
no esté interesado en hacer toda la especialización puede elegir
el cursos que le interese y limitarse a él, dijo Tessore.
El año pasado hubo más de 1.000 personas que realizaron estas
capacitaciones, y se estima que este año esa cifra se duplicará.
El perfil de los asistentes es muy variado: hay estudiantes universitarios,
hombres y mujeres retirados, emprendedores y gente que trabaja en relación
de dependencia. Todos tienen un interés en común: no son expertos
pero quieren hacer rendir sus ahorros, dijo Tessore, quien agregó que hay
mucha demanda del interior, sobre todo de la zona de producción sojera,
y por eso estamos desarrollando cursos a distancia.
Tal vez el precursor en las artes de enseñar el ABC de las finanzas
fue Robert Kiyosaki, estadounidense de origen japonés que pasó a
la historia con la publicación de su libro Padre Rico, Padre Pobre en
1995. Con el lema cómo lograr que su dinero trabaje por usted,
Kiyosaki obtuvo la atención de millones de personas y se convirtió en
un best-seller y en un gurú financiero. Además ganó adeptos
en todo el mundo: entre ellos se encuentran los miembros del Club Rich Dad de
Argentina, que funciona hace dos años.
Este club invita de manera gratuita, a cualquier interesado a
ser miembro y a capacitarse a través de charlas y cursos; por medio de
su página web o simplemente desde la diversión, en los encuentros
mensuales que el club organiza hace un año para jugar al CashFlow. Este último
consiste en un juego de mesa creado por el propio Kisoyaki, con el objetivo
de plasmar en la práctica todas sus lecciones de riqueza. La meta es
ingeniárselas para salir de la carrera de la rata (como define
el autor a aquellos que dependen de un sueldo toda su vida). El juego
es una manera de aprender sobre finanzas con inteligencia, ya que te abre
la mente y te ayuda a detectar oportunidades, perdiéndole el miedo al
dinero y entendiendo cómo usarlo bien, explicó meses atrás
a El Cronista Cristian Abratte, director del Club Padre Rico de Argentina.
La entidad tiene hoy 7.000 miembros, y va por más.
La administración de ahorros, en la universidad
El interés por ahorrar e invertir también supo encontrar su
lugar en las aulas de algunas de las universidades más importantes del
país. Una de las instituciones pioneras fue el IAE, que desde hace un
tiempo dicta un curso de Finanzas Personales dirigido a todo aquel que quiera
aprender a planificar mejor el manejo de su dinero. La capacitación se
extiende durante dos días, cuesta $ 2.600 y cuenta con la presencia de
profesores y expertos en mercados de todo el mundo. Según explicaron
desde la entidad, el curso cada vez tiene más demanda, y hasta
se hace difícil obtener una vacante, indicaron.
La Universidad del Salvador también ofrece cursos presenciales y online
sobre alternativas de inversión en el mercado y opciones de financiamiento
para empresas e individuos, entre otros. Son capacitaciones cortas que cuestan
entre $ 450 y $ 1.200. Para estos cursos no es necesario tener conocimientos
previos, lo que nos permite tener una gran diversidad de participantes,
comentó Jerome Coubry, coordinador de cursos de extensión de la
Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad.